Las fresas, deliciosas gastronómica y científicamente

El alumnado de 4º de ESO ha estado realizando recientemente un estudio práctico sobre el ADN. Añadido a la parte teórica, en la asignatura de Biología han realizado una extracción que les ha permitido observar empíricamente el ADN de las fresas.

Se escogió esta fruta porque es fácil de machacar y además contiene mucho material genético. Las fresas son octoploides, al estar compuestas de 8 juegos idénticos de cromosomas.

Para obtener su ADN, se utilizó una solución de extracción compuesta por agua, jabón de lavavajillas y sal. La primera parte consistió en machacar las fresas en un sobre hermético. Al puré de fresas, se le añadió la solución de extracción para después filtrar todo con papel de filtro. Finalmente, el filtrado se colocó en un recipiente estrecho con alcohol en frío. El ADN, atraído por la capa de alcohol y siendo insoluble en ese medio, forma grumos, a modo de telaraña y después, los filamentos pueden ser observados en microscopio.

Con este procedimiento no se obtiene un ADN puro, puesto que está mezclado con otras moléculas, como el ARN, pero sí es una buena manera de estudiarlo de forma práctica.