Voluntariado: pasado, presente y futuro

Recientemente se celebró en el cole una mesa redonda con motivo del Día Internacional del Voluntariado, que se conmemoró el pasado 5 de diciembre, tal y como estableció la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1985.

Charo Carmona, ligada a Fundeo desde su fundación, recordó sus inicios en la institución, cuando “todo se hacía a mano”. Educadora de profesión, encontró en esta ONG teresiana la oportunidad de ayudar a quien “necesita los medios para llegar a un derecho básico, el poder aprender”. Expresaba que “no solo se trata de lo puramente material, también se puede ayudar con tiempo, pero lo que no se puede hacer es cruzarse de brazos”.

Yago Zarauza, profesor del centro, voluntario y además, en ocasiones con Fundeo (en Nicaragua), explicaba sus pasos por otros países en vía de desarrollo apoyando en tareas educativas, especialmente con “los niños en una zona de Camboya cuya alternativa fuera de la educación era recoger basura y había que convencer a los padres de que les dejaran seguir asistiendo a clase”. Pese a las condiciones de vida “esas sonrisas no se borran”, ni siquiera al volver a Pamplona, aunque “el golpe es muy fuerte, porque nuestra realidad está llena de privilegios de los que no somos ni conscientes”.

Julia Cuesta, alumna de Bachillerato, reflexionaba sobre los meses que lleva dando apoyo educativo en un centro de Pamplona a alumnado proveniente de familias en exclusión y la “satisfacción de ver que pueden mejorar en lo académico, aunque a veces sólo les haga falta hablar con alguien, o tener una persona de referencia”. Pese a que en un principio ella pensaba en su labor como una ayuda a los demás, expresaba que “me ha abierto los ojos a otras realidades cerca de mí que, si no te fijas, parece que no existen y está siendo un aprendizaje enorme”.

Julia rompía también el estereotipo de los jóvenes y la concepción de que, en ocasiones, viven demasiado centrados en sí mismos, ya que “es cierto que no siempre valoramos todo lo que tenemos, porque siempre lo hemos tenido, pero son muchos los compañeros de clase que están dando su tiempo y su esfuerzo a los demás en forma de diferentes voluntariados a través de la asignatura de Religión, y estamos muy contentos”. De hecho, espera seguir con su labor voluntaria y, más adelante, no descarta viajar a otros países.

La mesa redonda contó además con las aportaciones del público que reflexionó especialmente sobre el futuro del voluntariado, la necesaria participación de los jóvenes y el esfuerzo de Fundeo y del cole por mantener vivas todas las iniciativas solidarias que forman parte de la transformación social que promueve la escuela teresiana.