Feliz verano

Hace ya unos días que las aulas se quedaron vacías. Vacío en los pupitres, porque estas jornadas de junio siguen siendo muy intensas en el cole. Resulta extraño recorrer los pasillos ayer bulliciosos y encontrar zonas con las persianas bajadas, libros apilados, algunos rotuladores perdidos e incluso apuntes del último examen. Alguna sudadera del cole, un compás, e incluso un balón suspirando por volver a bajar al patio comparten días y noches.

Por medio, actas, reuniones, correos electrónicos, buenas noticias, planes de vacaciones, propósitos para el año que viene, nuevas ideas y un sinfín más de cosas que afloran estos días.

Pero toca despedir ya este curso 25-26. Se abre ahora un período de descanso y de cargar pilas porque, sin duda, el 26-27 será también intenso, con sus cosas buenas y no tan buenas, con sus certezas e incertidumbres.

La única forma de resolver el enigma llegará en septiembre. Mientras tanto, dejemos que el verano haga su trabajo y que el calendario mueva sus hojas. Sin pausa, pero sin prisa, por favor.

Hasta el próximo curso